Cartas a Ciudades

Todes guardamos sentimientos nacidos en un ahí, allá, aquí, acá. CARTAS A CIUDADES (romanticismo urbano) es una apuesta de valor hacia los lugares en donde la vida se da, a la conciencia del compartir sin diferencias los espacios de la ciudad y a la importancia de nuestros recuerdos (memoria) individuales y colectivos. Veo a las ciudades (urbano-rurales), más allá de su materia física, como el escenario de nuestra historia, ecosistemas vivos llenos de energía y la casa de las comunidades mas grandes: la ciudadanía. Así las valoro, cuido y respeto… Las personifico, con palabras (romanticonas) transmito lo que me inspiran… Y sí, escribo cartas a ciudades.


Carta a una amiga a quien la cuarentena me arrebató la naturalidad de ver, disfrutar y seguir queriendo.

Ese sábado te caminé como todos los días y como todos los días sin darme cuenta te caminé y caminé… Pues eres de esas que bien conecta los pasos y bien entretiene los ojos. Sin imaginarlo, ni siquiera realmente sospecharlo, nos prohibieron el contacto, nos pidieron encerrarnos, cuidarnos y ni si quiera rozarnos. De no verte bien, de no sentirte bien, de no abrazarte bien; hemos hecho semanas y hoy me han dicho que así serán varias más. Todo por un mal que nos mata, materia que enferma, condena y conecta: paramos, pensamos, en alto nos quedamos. Ese mal nos ha revelado bien la importancia de valorarnos en el territorio, ciudad y ciudadanos. Tierra y humanidad. 

Te echo de menos mí siempre guapa, siempre alegre, siempre enérgica Barcelona. Eres de todos los colores, sabes a todos los sabores y depende la hora tienes todos los olores. Me gustas. Te admiro. Te quiero. Muchos te quieren, a muchos quieres. Eres deseada y anhelada. Infinita, sorpresiva y explosiva. Exigente, dura y confrontante. Efímera, eterna y contrastante. Quien te conoce a ti vuelve. Quien vuele a ti quiere siempre volver aquí, ahí.

Cuando les extrañes pasan por ti, pregunto: ¿Entre todas esas que has pasado, cual es la que más te ha gustado? Gano apuestas sonsacando tu -B-… Responden: Bbbbbbarcelona. Algunes te adjetivan: increíble, polivalente, hermosa, viva y vivible; de montaña, de mar, de fiesta, de comida, de bebida, de amor, de sexo. ¡Enamoras querida! Pero sólo quienes en ti permanecemos sabemos cómo nos cuesta en ti permanecer.

Quedarme quieto, no poder disfrutar juntos, no verte sonreír, murmurar, ver pasar la humanidad de todos los colores del mundo, alzar la mirada y admirar tus encrespados vestidos llenos de balcones, tener prohibido caminarte, amarte en movimiento, circularte con mi bicicleta al viento y suspirarte en ese amanecer cuando mis piernas cerca a tu playa corren… Me han hecho volver a mí.

Sé que eres materia, eres física y espacial. Eres de calles como Diagonal, de plazas como España, de parques como el Joan Miró, de playas como Bogatel, de montaña como el Tibidado, de fuentes como Canaletas, de miradores como El Carmel. De gente Barcelona… Estás hecha de gente… La misma que se hace de tiempos, de experiencias, de historias, de recuerdos, de anécdotas, de risas, de sonrisas, de silencios, de gritos, de llantos, de tristezas… De vida Barcelona… Juntos estamos hechos de vida. Por eso te quiero, porque en ti junto a tu gente, he hecho parte de mi mejor vida.

Extraño a ellos y ellas con quienes hemos construido historias de amor y odio, de placeres y luchas, de bailes y abrazos, de fotos visibles y de otras invisibles, de soles que amarillan y lunas que azulan, de vidas y almas que se descubren. Extraño a esos ellos y esas ellas, nuestra gente. Quererte Barcelona, es quererme, quererte Barcelona es querernos como podemos. Continuaremos… Luego como podamos lo haremos.

Cuando ese volver a salir llegue, cuando dejemos ir en paz a lxs miles que se han ido, cuando hayamos cambiado, nuestro lente transformado… Correremos dentro de ti riendo, bebiendo, cantando y nadando en tu nombre: Barcelona. Te abrazaremos y más nos cuidaremos. Pondremos en marcha el corazón hacia lo esencial. Perdonaremos la inconciencia de esos miles que no reconocen la palabra respeto cuando te visitan. Nada volverá a ser como antes, pero será.

Mi abuela de pruebas que enseñan. Mi señora de la montaña que se trepa. Mi chica del trancadis que se admira. Mi niña de ojos azules y vestido bañado en el mar que no nado. Mi bebe de cuna catalana que be t’escua. Mi Barcelona… Et trobo a faltar… Te quiero y cuando con cuidado podamos salir: ¿qué haremos?

A mis amigos y amigas que Barcelona me ha dado la oportunidad de convertirnos en amigos.

Por @davidvedelgado con #cartasaciudades porque #obrasonamores


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